¿Estás cansado de empezar una rutina de entrenamientos motivado y dejarla a la semana? Solamente hace falta un poco de voluntad, y con estos consejos lograrás encontrar tu rato de desconexión, conectando con tu cuerpo.

Todos nos sabemos la teoría: hacer ejercicio regularmente es bueno para la salud. Pero… ¿Quién realmente lo pone en práctica? Lo difícil no es empezar una rutina de ejercicios, todos lo hemos intentado alguna vez. La dificultad recae en el hecho de seguir esa rutina de manera constante y convertirlo en un verdadero hábito.

Para encontrar la motivación que necesitas para empezar una rutina, lo primero que hay que tener claro es por qué quieres hacer ejercicio. Y si te haces esta pregunta y la respuesta es que no quieres lograr nada en particular, empieza a pensar por qué sería bueno que hicieras ejercicio, centrándote en los beneficios que aporta para tu salud.

Una vez conoces el motivo, convéncete de hacerlo. La típica frase que nos decimos muchas veces a nosotros mismos es “debería estar haciendo ejercicio, sino nunca voy a estar en forma”. Pero, en la mayoría de ocasiones, esa frase se queda ahí, en la mente. Por ello, es muy importante pensar en cosas positivas y cambiar el “debería estar haciendo” por “hoy empiezo a hacerlo”.

Cuando ya te has convencido a ti mismo es el momento de marcarte tu propia meta. Una de las mejores opciones es apuntarse a caminatas o carreras que se organicen en tu ciudad. Es importante que lo que hagas, sea lo que sea, lo hagas bien y, sobre todo, te lo pases bien haciéndolo para que no te canses y pierdas la motivación. Un buen método para ello es ir acompañado de amigos, ellos te ayudarán a que el tiempo pase más ameno y estaréis distraídos mientras entrenáis vuestro cuerpo.

Y si te marcas metas y las cumples… ¡Te mereces recompensas! Cada vez que hagas ejercicio ves dándote a ti mismo pequeñas recompensas, te ayudarán a seguir motivado. Cuando te acostumbres a estos hábitos y te des cuenta de lo que estás logrando, obtendrás la fuerza necesaria para no dejar de hacerlo.

Ahora bien, ¿tú problema es que no tienes tiempo para hacer ejercicio? Si tu agenda está muy apretada, ponte el despertador una hora antes. Según investigaciones realizadas, el ejercicio matutino es el que mejor le sienta a tu cuerpo. Lo único a lo que te tendrás que acostumbrar es a madrugar un poco más, pero te será más fácil y llevadero si pones en práctica estos consejos de motivación. Además, para levantarte motivado y estar activo desde primera hora de la mañana, puedes ponerte algo de música y empezar a mover el esqueleto antes de tu sesión de deporte.

Es muy importante que estés animado y no pierdas la motivación por mantenerte en forma día sí día también. Si sientes en algún momento que tu cuerpo está empezando a desmotivarse, rompe con la monotonía. Intenta hacer cosas diferentes, realiza ejercicios de todo tipo y busca alternativas que tu cuerpo todavía no haya probado. Lo más importante es que cada entrenamiento sea una experiencia nueva, y que cada vez tengas más ganas e ilusión por vivirla y experimentarla.