Para realizar el acto de correr, no se necesita de un músculo en concreto, sino de todo un conjunto. Dentro de las piernas hay unos músculos cuya importancia es menor que otros a la hora de correr.

Cuídalos bien

Los músculos que se encuentran en la pantorrilla (el gemelo y el sóleo) son los que hacen posible que nos despeguemos del suelo, pero no son los únicos importantes. También dependerá de nuestra manera de correr.

Dos métodos de carrera

  • Si utilizamos los músculos delanteros (el cuádriceps y el psoas) lanzaremos la pierna hacia delante y tendremos un paso muy largo que chocará con el suelo muy por delante de nuestro centro de gravedad.
  • Si utilizamos los músculos posteriores (el glúteo mayor y los isquiotibiales) conseguiremos propulsar el cuerpo hacia delante y conseguiremos un paso corto que chocará con el suelo justo debajo de nuestro centro de gravedad.

gluteo-isquio

El mejor método

Pese a que la velocidad que podamos alcanzar es similar con un método que con otro, el segundo método (utilizando glúteos e isquiotibiales) es mucho mejor para nuestras articulaciones. Esto se debe a que nuestro choque con el suelo es por debajo de nuestro centro de gravedad y se hará con la rodilla un poco flexionada.

Sin embargo, utilizando los músculos delanteros (cuádriceps y psoas), nuestro pue chocará por delante de nuestro centro de gravedad, probablemente con el talón y con la rodilla en extensión completa. De esta manera, nuestra pisada será muy trumática para las articulaciones (rodillas y cadera) y a la larga puede acarrearnos problemas de salud.

Podemos concluir diciendo que, además del gemelo y el psoas, los músculos más importantes son (o, por nuestro bien, deberían ser) el glúteo mayor y los isquiotibiales.

 

Para más información:

http://running.es/medicina-deportiva/los-musculos-mas-importantes-para-correr#.WCxsSObhBPZ