Este método de preparación deportiva de alto nivel se empezó a aplicar en los países escandinavos, pero con el paso de los años se extendió a otros países como Alemania y Estados Unidos.

El método escandinavo tiene como finalidad conseguir almacenar una gran cantidad de glucógeno muscular en nuestro organismo.

¿Para qué?

Los músculos utilizan las reservas de glucógeno para obtener la energía cuando utilizamos un sobre-esfuerzo. Una vez consumido este glucógeno, se empieza a utilizar la glucosa de la sangre, disminuyendo así la glucemia (cantidad de glucosa en la sangre). Para mantener los niveles de glucemia y no sufrir un desmayo, el cuerpo utiliza el glucógeno hepático. Una vez acabado el glucógeno hepático, tiene lugar el agotamiento.

duro-entrenamiento

El método escandinavo combina el ejercicio intenso con alimentación, consiguiendo incrementar las reservas energéticas, que nos ayudaran en el gran día de la competición.

Tres fases:

  • Entre seis y siete días antes de la competición debemos hacer un entrenamiento de alta intensidad, con la intención de vaciar las reservas de glucógeno.
  • Cuando falten entre cinco y cuatro días para la prueba llevaremos a cabo una dieta rica en proteínas y lípidos, a la vez que disminuiremos la ingesta de hidratos de carbono. Durante estos días, el entrenamiento debe ser muy suave.
  • A falta de tres días para la competición elevaremos considerablemente la ingesta de carbohidratos, hasta el día antes de la prueba. Nuestro entrenamiento deberá seguir siendo suave para no gastar las reservas acumuladas.

El mismo día de la prueba la alimentación debe ser ligera y digerible, tomada tres horas antes de la prueba.

Para más información:

http://blogentrenamientoynutricion.com/nutricion-y-deporte/el-metodo-%E2%80%98escandinavo%E2%80%99-para-competiciones-de-alto-nivel/